25 septiembre 2011

"MENSAJE EN UNA BOTELLA" artículo de Carmen Posadas

Ojeando revistas atrasadas, de esas que se van acumulando en el revistero hasta que, cuando ya no cabe ni una más, te das cuenta de que debes hacer una "limpieza", un artículo de Carmen de Posadas me ha encontrado. Sí, me ha encontrado. Siempre que descubro algún "retal" de esos que me conquistan y me convencen de que es la manera de expresar una de esas muchas cosas que siento, estoy convencida de que son ellos los que vienen a mi pues llegan sin más, sin que me moleste en buscarlos.

En este caso, el "retal" que me ha cautivado tiene que ver con el sentimiento de aquel que escribe, una de las muchas maneras en que seguramente es posible expresar el encanto de la escritura, la magia que percibimos tod@s los adictos a la tinta.


<< Siempre que reflexiono sobre este viejo oficio de juntar palabras, me acuerdo de esos chistes de náufragos en los que puede verse a un barbudo individuo en una minúscula isla escribiendo un mensaje  para luego encerrarlo en una botella y lanzarlo al mar. Porque escribir conlleva precisamente eso: uno nunca sabe a qué playa o a qué otro náufrago puede llegar. Y es que la nuestra es una actividad tan solitaria que, cuando uno se encuentra con un lector que le dice "tal frase de su libro me ayudó en un momento duro" o tal artículo "se lo he mandado a todos mis amigos porque es lo que yo siempre quise decir y no sabía cómo", se piensa con infinita satisfacción: "Qué alegría, esta botella al menos no se estrelló contra las rocas, hay alguien por ahí a quién le llegó el mensaje" y, entonces, se siente uno el náufrago más feliz del mundo>>.
                                                 "Mensaje en una botella" Carmen Posadas
                                                 Pequeñas infamias - XLSEMANAL 19 de junio de 2011
                                                

22 septiembre 2011

#1. EL TIEMPO ENTRE COSTURAS María Dueñas



Una época convulsa
Una mujer que ha tenido que aprender a levantarse y reinventarse.
Una novela con diferentes ritmos, lo que al fin y al cabo es... 
      ¡la vida misma!


La República, la Guerra Civil, la Posguerra, la II Guerra Mundial... tiempos de nuestra historia a los que, últimamente,  parece recurrirse una y otra vez para recrear en fotogramas o en papel vidas de personas que verdaderamente estaban ahí, o de personajes nacidos del ingenio de un creador.


Personalmente, me parece un escenario de lo más interesante. Un momento histórico que no me canso de oír de bocas que saben de primera mano de lo que hablan, que no me canso de leer de la pluma de aquellos que tras un arduo trabajo de documentación inmortalizan en páginas que no dejo de pasar, que no me canso de ver en movimiento en el 7º arte o en su hermana pequeña (la televisión). Y es que, disfruto intentando averiguar cómo pudo haber sido la vida entonces en los distintos puntos de la geografía española de aquel tiempo. ¿Por qué? porque no deja de forma parte de nosotr@s. 


En "El tiempo entre costuras" María me sitúa en un nuevo lugar fuera de la península y culturalmente muy diferente: Marruecos. Y me abre la mente a un nuevo punto de vista: el de todos los españoles afincados en el Protectorado. El de aquellos que ya vivían allí antes del 36 y el de los que llegaron huyendo del horror.